Crónica, Reflexión

Hijos = Vulnerabilidad

Por. Karol Bolaños

Fuí a dejar a mi hija a la escuela, llegamos a las 8:20am, la puerta seguía cerrada; lo cual, es raro porque normalmente está abierta a las 8:15am.

Hacía un frío mortal, para ser precisa -7°C, todo estaba congelado en la calle: la hierba, el piso, los carros y las hojas de los árboles.

Mientras esperábamos que abrieran la puerta, vimos una señora con su hijo en medio de una crisis. La situación era como alimentada por la mamá, ella estaba en completo caos. No paraba de hablar fuerte, halar a su hijo y excusarse ante todos los que la rodeaban.

He observado por algún tiempo la salida escolar, y he notado que el hijo de la señora, va a una clase para niños con necesidades educativas particulares.

También, he visto la señora mientras espera y lo que me genera curiosidad es su manera de vestir. Por ejemplo, hoy está todo congelado, hace mucho frío, es obligatorio usar un abrigo. La señora estaba con una camisa fresca de algodón de manga larga, un pantalón de drill y bailarinas sin medias.

En mi cabeza no cabe eso, no lo entiendo, estábamos heladas y la señora estaba vestida de verano en pleno invierno en Francia.

Al contarle la historia a mi marido, asombrado me decía: – ¡otra vez! Al parecer, ayer había sido igual. Mismo caos y vestida de verano en invierno.

Quizá, la mamá está saturada con los cuidados del niño o tiene una situación cognitiva, mental o emocional que le impide entender la importancia del autocuidado.

En cualquier caso, lo que ví es la vulnerabilidad de la mujer; más aún, en el ejercicio de las actividades propias de la maternidad.

Es que a veces una puede hacer cosas que parecen de locura, pero simplemente, se trata de lo complejo y delicado que es el acto maternal.

No sé lo que le pasa a la señora y el niño, no los conozco, quizá sólo se trate de un momento difícil, el cual, pasará. Porque todo pasa y vuelve a su curso. Es la naturaleza de la vida.

De todos modos, quisiera decir que a veces es muy fácil señalar, criticar o juzgar. Sólo ví una secuencia extraña, una que me invita a reflexionar, a pensar en mí y en esa madre que no necesita miradas que la pongan nerviosa. En el derecho que toda madre tiene de dejar salir la emoción y poner en evidencia el cansancio.

La maternidad es un mundo de amor, aprendizaje y evolución. La base de la relación es el afecto, por eso, cuando una ve una mamá que cuida, que está a la hora, que abriga bien aunque no se abrigue, que la mayor parte del tiempo asume su roll; una sólo puede ver en esté tipo de situaciones, simples crisis que pasarán.

En este instante, solo quisiera extender mi solidaridad con todas las madres; en especial, con aquellas que viven a flor de piel las situaciones inesperadas de la vida, con aquellas que se les salen de las manos las situaciones, con las que se cuestionan: ¿cómo es posible que tenga hijos? Con aquellas que aman aunque no sepan hacer y para todas las que cambiaron totalmente su estilo de vida siendo madres.

1 comentario en “Hijos = Vulnerabilidad”

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