Mujer de Aquí, Opinión

A Propósito de la Neutralidad Literaria

Por. Karol Bolaños

Hace dos días estuve escuchando una mesa redonda virtual dónde se discutía alrededor de una polémica nacional. Se trataba de la participación de escritoras y escritores colombianos en una feria del libro.

Fue interesante ver las construcciones humanas y culturales que se hacen los intelectuales del país; ya que, mostraba una paradoja común: «la distancia que existe entre el individuo que consume cultura y él que no».

¿Porqué hablo de cultura y consumo cuando me refiero a posturas de escritoras y escritores?

Me explico, estamos en tiempos en que el acceso a la educación laica, igualitaria y gratuita es limitada. Más aún, en países con riquezas naturales que son presa de la explotación de naciones ricas. Es simple, a menor educación, mayor manipulación. Ecuación fundamental para el incremento del poder y la riqueza.

Ahora bien, a eso le podemos anexar que esos epicentros de poder y riqueza sólo les interesa: primero que compremos sus productos, segundo que mantengamos su confort con nuestros aportes en impuestos y tercero que nos mantengamos subalternos a estás formas.

Entonces, la educación como sistema no puede responder a otra cosa más que esa.

En ese sentido, como es posible que un escritor o escritora le importe, si dudan de su postura ideológica, de si venden más o menos libros, de si gusta o no su crítica, de si existe o no la gaceta, incluso de si usa o no un traje para parecer uno más. Cuando en realidad, lo profundo es asumir que no tiene sentido escribir, si uno no va a ser leído.

Ahí va la parte que da cólera, porque la cultura como patrimonio de la humanidad está en manos del consumo, y ese, está mediado por la riqueza.

Entendiendo que para consumir hay que tener dinero. ¿Quién puede darse el lujo de elegir comprar un libro? En mi opinión, creo que alguien que gana mucho, que aprecia el conocimiento o quien puede desprenderse de gastos innecesarios para alimentarse intelectualmente.

En términos generales, en un país como Colombia suele ser rara la popularidad del libro y la lectura. Así que, un grupo muy reducido accederá al material físico.

Además, acaso una sociedad que está siendo exprimida en todos los aspectos de la vida y con mayor fuerza en términos educativos y culturales, será que puede importarle quién fue invitado a la feria x. Obvio, no.

La verdad, en tiempos en que pocos leen, en que los libros se convierten en un tesoro y que existen tantas nuevas caras en la producción literaria.

Pienso, que lo ideal es que existieran más imprentas de índole comunitario para que rodarán más libros impresos a bajo costo, que volviéramos a escribir libros para niños y niñas con dibujos hechos a mano, que mantengamos el hábito de crear cuentos mágicos que nos vuelvan a conectar con nuestro folclor y cultura, que se reactiven las bibliotecas, que se vuelvan comunes los encuentros para hacer intercambio de libros usados y que se organicen grandes misiones de venta solidaria.

Sin duda, diría que es importante, básico y fundamental abortar la idea de que necesitamos reconocimiento; señoras y señores, ahora lo imprescindible es que la gente vuelva a leer y escribir se convierta en una rutina.

Acá, nosotros, los Invisibles, los que escribimos por pasión, los que no estamos metidos en esos «huracanes de pasión literaria«, les podemos decir: no importa lo que piensen de nosotros, menos aún de nosotras, a nadie le tenemos que justificar nuestros textos, mucho menos nuestra filosofía de vida; eso si, siempre pensamos en aquellos y aquellas que tan solo leen de manera repetitiva sin comprender el transfondo, soñamos con el día que logren cuestionar algo leyendo un texto porque podremos decir que las letras han ganado, que la historia y la literatura tienen sentido.

El acceso a la educación y la cultura tiene que dejar de ser una cosa de intelectuales, tiene que volver a su esencia humana y sin distinción de clase. Poner un freno al «consumo cultural» podría acercarnos al verdadero sentido de lo literario como forma y estilo de vida.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s